Los primeros videotalleres
Todo empezó con sesiones cortas dedicadas al encuadre y al ritmo. No había plataforma ni mediateca: se trabajaba con una cámara prestada, trípode y un proyector para revisar lo grabado el mismo día. La decisión clave fue no separar técnica de narrativa. Cada ejercicio de cámara terminaba en una pregunta sobre por qué ese plano sostenía la escena y no otro.